Tras las recientes acusaciones de los vecinos de Illa Plana, que calificaban de ilegal el traslado de Lío Ibiza al Hotel El Corso, la empresa ha emitido un comunicado oficial para defender la viabilidad de su proyecto. Desde la marca han querido transmitir una posición «clara, serena y respetuosa», asegurando que su nueva etapa se ajusta totalmente al marco administrativo y urbanístico vigente.
Frente a la denuncia de los vecinos sobre una posible falta de encaje legal en el PGOU, los responsables de Lío subrayan que el desarrollo cuenta con todas las licencias aplicables y procedimientos correspondientes. La empresa afirma que ejercerá sus derechos con «responsabilidad y seriedad» en defensa de su actividad empresarial y de los puestos de trabajo que genera para cientos de familias y proveedores locales.
Lío Ibiza ha querido marcar distancias con el concepto de «discoteca» que critican los vecinos, definiendo su formato como una experiencia de hospitalidad y gastronomía con aforo controlado, reserva previa y servicio en mesa. Según el comunicado, el traslado al entorno del Hotel Corso supone una evolución hacia «estándares más altos de calidad y un posicionamiento de excelencia turística para la isla».
«Lío es parte de Ibiza, e Ibiza es parte de Lío. Queremos seguir aportando valor al tejido económico local sin alimentar confrontaciones estériles», señala la dirección de la empresa.
Cumplimiento de la convivencia
Respecto al temor de los vecinos por el ruido y el colapso del barrio, la empresa asegura que el proyecto cumple con todas las exigencias técnicas, medioambientales y de convivencia. Insisten en que su voluntad es seguir trabajando con «sensibilidad local», honrando la relación con sus clientes, amigos y los residentes de la zona.
Con esta respuesta, Lío Ibiza intenta desactivar la ofensiva legal anunciada por los vecinos, quienes ya habían solicitado una reunión urgente con el Ayuntamiento para exigir el cese de las obras y la revisión de las licencias concedidas.






