Un hombre que el año pasado estuvo ingresado en la Unidad de Hospitalización Breve de Salud Mental de Can Misses de Ibiza se sienta en el banquillo de la Audiencia Provincial para responder por la presunta violación a una paciente de 59 años de edad que estaba sedada y que no logró detener la agresión a pesar de que lo intentó.
La Fiscalía pide 14 años de cárcel para el acusado, un hombre extranjero de 26 “sin ningún arraigo en España” y con antecedentes policiales para el que también se solicita que, en el caso de que sea condenado, sea expulsado del país durante diez años una vez que haya cumplido dos tercios de la pena de prisión.
La Fiscalía de Ibiza considera que esta agresión sexual dentro del hospital fue posible porque no funcionaron algunos mecanismos básicos de seguridad y responsabiliza por ello a la Conselleria de Salut, a la que reclama una indemnización de 30.000 € para la víctima a través de la compañía aseguradora del Servei de Salut de Illes Balears, citada como responsable civil subsidiaria.
A pesar de que el acusado está diagnosticado como esquizofrénico y estaba ingresado en el Unidad de Psiquiatría porque presentaba sintomatología psicótica crónica, la Fiscalía estima que era perfectamente consciente de la ilicitud de los hechos que se le imputan.
La agresión sexual se produjo el 18 de marzo del año pasado. La mujer estaba ingresada a causa de un cuadro de desorientación espacio temporal y el acusado, en otra habitación, fue recorriendo varias estancias de la Unidad de Psiquiatría que no eran la suya y se llegó a duchar en una de ellas. Cuando entró en la habitación de la mujer invadió su espacio personal y le dijo algo al oído. El hombre fue reconducido a su habitación y ella pidió que le cambiaran de estancia para estar acompañada por otra paciente y no dormir sola.
Sobre la medianoche, el acusado, según se relata en el escrito de acusación, entró en la habitación donde estaba la mujer, ya sedada. Mientras tanto la otra paciente estaba dormida.
El hombre, describe la Fiscalía, se tumbó encima de ella y la penetró vaginalmente. Ella se despertó y le dijo al hombre que no quería, pero éste la giró y la penetró analmente.
En el escrito de acusación se señala que, a pesar de las cámaras de vigilancia y del personal sanitario, nadie advirtió la entrada del acusado en la habitación y tampoco se había acordado previamente ninguna medida de seguridad respecto del acusado pese al comportamiento que tuvo horas antes de la violación.






