Un camión grúa ha retirado esta tarde un vehículo de alta gama de la marca Ferrari en el puerto de Ibiza. El deportivo presentaba un importante golpe en el frontal derecho que le impedía reemprender la marcha, lo que obligó a los operarios a subir el automóvil a la plataforma para despejar la zona. Varios testigos presenciales inmortalizaron el momento de la retirada, aunque por el momento se desconocen las causas exactas y el momento en que se produjo el impacto.
Este tipo de vehículos de gran cilindrada son habituales en las calles y carreteras de la isla durante los meses de verano. En muchos casos, este perfil de automóviles es alquilado o conducido por personas con poca experiencia a los mandos de deportivos de gran potencia, una combinación que recurrentemente genera sustos y accidentes en la red viaria ibicenca.
No es la primera vez que un vehículo de estas características protagoniza un suceso en las carreteras locales. Cabe recordar el aparatoso accidente ocurrido en mayo del año pasado en el kilómetro 3 de la carretera de Santa Eulària (EI-300), donde la colisión entre un taxi y otro Ferrari se saldó con cuatro personas heridas, una de ellas en de gravedad.
En aquella ocasión, la virulencia del impacto provocó que uno de los coches volcara y que el deportivo saliera despedido varios metros fuera de la vía, dejando imágenes de importantes daños materiales que evidenciaron el peligro de la alta velocidad y la falta de control sobre este tipo de superdeportivos.







Los patinetes están limitados a 25km/h.
Los camiones necesitan licencias específicas para ajustarse a las dimensiones e inercia.
Los deportivos pensados para correr en Monza se ponen a 200km/h en 15 segundos, pero se pueden conducir con un permiso que se obtiene a los 18 años, pensado para conducir Renaults 600.