Con motivo del Día de la Tierra, la organización IbizaPreservation reclama a las administraciones públicas planificación urgente ante el inicio de una nueva temporada turística en un territorio que, en opinión de la fundación, ya opera cerca de sus límites ambientales e infraestructurales.
La petición llega después de que, según cifras procedentes de IBESTAT, Ibiza registrara en 2025 un máximo histórico de 3.391.836 turistas, revirtiendo la caída observada en 2024 y superando también el anterior récord de 2023. De esta manera, la presión turística alcanzó los 2.065 visitantes por cada 100 habitantes y casi el 89 % de las llegadas se concentró entre mayo y octubre, confirmando que la presión sigue acumulándose en unos pocos meses sobre un territorio limitado y altamente estacional. Estos datos están siendo recogidos y analizados por el Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation en el marco de su Informe de Sostenibilidad de Ibiza 2025, actualmente en proceso de elaboración y financiado por el Consell Insular d’Eivissa.
La tendencia al alza se reproduce también en el conjunto de las Pitiusas, que alcanzaron los 3.727.861 visitantes en 2025, un 1,7 % más que en 2024, mientras que en Baleares se superaron los 19 millones de visitantes, también la cifra más alta registrada.
En cualquier caso, para IbizaPreservation el debate no puede quedarse en la cifra de visitantes. La clave está en lo que ocurre cuando un destino que ya está cerca de sus límites operativos entra en temporada alta. “Como es natural, esos picos se traducen en más movilidad, más consumo de agua, más demanda de depuración, más ocupación del espacio público y más generación de residuos. Cuando esa presión se dispara en un periodo tan concentrado, el coste ambiental agregado crece más deprisa que cualquier beneficio derivado del gasto individual de cada visitante. Por eso pedimos planificación, regulación de flujos y una gestión preventiva, no reactiva”, subraya Inma Saranova, directora de la entidad.
Los propios datos del Observatorio apuntan en esa dirección. Sus últimos informes de sostenibilidad muestran una presión creciente de los recursos hídricos que se adelantan ya a la primavera y una presión territorial indirecta que no es menor con altas cifras de tránsito diario de la red viaria insular en temporada y una clara sobrecarga del sistema de recogida de residuos en esas mismas fechas.
Analizando los datos de 2025, por procedencia, el turismo internacional continúa siendo mayoritario, con 2.881.141 visitantes en 2025 (77,29 %), frente a las 846.720 personas de turismo nacional (22,71 %). En comparación con 2024, las llegadas internacionales aumentaron un 5,79 %, mientras que las nacionales descendieron un 10,29 %. El turismo nacional muestra una tendencia al alza ya que, en comparación con el periodo 2019-2025, éste ha crecido un 34,21 %, mientras que el turismo internacional ha registrado un aumento del 6,90 % en el mismo periodo. Julio fue el mes de mayor afluencia, con 709.776 visitantes en las Pitiusas.
La entidad advierte de que Ibiza no puede seguir afrontando los picos de afluencia con una lógica reactiva y considera imprescindible anticiparse con medidas de gestión de flujos, refuerzo de servicios y protección efectiva del territorio.
Por todo ello, la coordinadora del Observatorio, Elisa Langley considera que “no basta con hablar de desestacionalización o de gasto turístico. Es necesario ordenar mejor los flujos, reducir los picos, reforzar la capacidad real de las infraestructuras y exigir a la industria turística una implicación clara en la protección del entorno del que depende. La economía de la isla mantiene una dependencia estructural del turismo y los servicios, pero esa dependencia no puede utilizarse como argumento para operar por encima de los límites ecológicos del territorio.”
En cuanto a la presión turística —medida como el número de turistas por cada 100 habitantes—, Ibiza registró en 2025 un 1,8 % más que en 2024 en un contexto en el que la población residente también sigue creciendo, aunque a menor ritmo que la llegada de turistas.“Si queremos seguir hablando de Ibiza como un destino de calidad, debemos empezar por cuidar su base ecológica. No hay economía turística sólida en un territorio degradado. Comprometer a la industria turística con el cuidado del entorno no es ir contra el turismo: es defender su viabilidad futura”, concluye Inma Saranova.
En el Día de la Tierra, la entidad reclama por ello una hoja de ruta concreta para los próximos meses de temporada que contemple mejor gestión de la movilidad, reducción de pérdidas de agua en red, mejora efectiva de la depuración y reutilización, refuerzo de la prevención y separación de residuos, vigilancia del cumplimiento ambiental y un compromiso verificable del sector turístico con la reducción de plásticos, el ahorro de agua, la disminución de emisiones y el cuidado del espacio público y los ecosistemas.






