Aena no solo ha remarcado hoy en rueda de prensa que lo que planea para el aeropuerto de Ibiza «no es una ampliación sino una remodelación y mejora de las instalaciones actuales» sino que ha salido al paso de la avalancha de críticas que ha recibido por parte de partidos políticos y organizaciones ecologistas y también ha matizado las versiones de las instituciones que han asegurado desconocer los planes que manejan para los próximos años en Ibiza.
Marta Torres, directora del aeropuerto de Ibiza, ha dicho hoy en rueda de prensa que tanto el Govern balear como el Ayuntamiento de Sant Josep conocían los planes de remodelación del aeropuerto de Ibiza desde finales de marzo. Eso sí, «con menos detalle», ha dicho, de lo que se ha presentado ahora públicamente.
Según ha explicado, la propuesta se presentó el 27 de marzo en una reunión de la Comisión de Coordinación Aeroportuaria de Baleares, en la que participan representantes del Govern y del Ayuntamiento de Sant Josep. En aquella sesión ya se mostraron imágenes del nuevo dique no Schengen, la futura reorganización de los controles de seguridad y otras actuaciones previstas en la terminal, aunque de forma resumida.
Tanto desde el Govern, como desde el Ayuntamiento de Sant Josep, como desde el Consell, han reiterado a Noudiari no haber sido informados por Aena en dicha comisión sobre las futuras intervenciones previstas en el proyecto licitado por el ente aeroportuario.
Torres no esquivó la autocrítica. «Por nuestra parte podemos reconocer que podíamos haber hecho una mejor comunicación de esto», admitió.
El Consell de Ibiza queda fuera de este relato, al menos en la parte inicial: la institución insular no forma parte de la Comisión y los contactos con ella llegaron más tarde, una vez que el debate ya había estallado en los medios. «Nos hemos puesto en contacto con el Consell, de nuevo con el Ayuntamiento y con organizaciones empresariales para informarles sobre el tema», señaló la directora.
En cuanto al estado del proyecto, Aena insiste en que todo está en una fase muy preliminar. La licitación en marcha solo afecta a la redacción técnica, un proceso que se extenderá previsiblemente a lo largo de 2026 y parte de 2027. Antes de convertirse en obra real, el proyecto tendrá que superar varios trámites administrativos y ambientales.
La empresa se muestra abierta a seguir reuniéndose con las administraciones y a incorporar aportaciones mientras el proyecto se desarrolla.







Vamos, que Aena ha dejado en bragas al ayuntamiento y al Consell, que están a verlas venir, sobre todo los del ayuntamiento.
Y que el concejal de turno que fue a la reunión para cobrar las dietas, ni se enteró de qué pintaba allá, dando muestra de su inutilidad en el desempeño de su cargo. Debería saberse quién fue y debería dimitir inmediatamente.