Carmen Puerta, de 71 años, y Francisco Galera, de 75, ambos granadinos y llegados a Ibiza en su juventud, ahora jubilados, disfrutan una mañana soleada de septiembre bajo su porche en Can Palleu, una barriada de una treintena de casas ubicada a las puertas de la Zona Restringida de Seguridad del aeropuerto de Ibiza.
Actualmente solo les separa de las pistas de aterrizaje una casa vecina, unos terrenos propiedad de Aena recientemente incendiados en los que se prevé la próxima ampliación del aeropuerto de Ibiza, y el Camí des Còdols, que se adentra en el Parc Natural de ses Salines para llegar, paralelo al torrent de sa Font, a la playa de es Codolar.
Carmen cose en su terraza una tela para la cama de uno de sus perros, mientras la conversación que Noudiari mantiene con ellos solo se ve interrumpida por los silencios que nos obligan a mantener cada uno de los zumbidos de aceleración que provocan los aviones al despegar desde las pistas del aeropuerto de Sant Josep, y que se suceden cada tres minutos aproximadamente, al menos durante el verano.
Aunque ellos ya están acostumbrados a ese sonido, la noticia de que Aena prevé ampliar sus infraestructuras en dirección hacia su casa, ubicada además en la zona de influencia del Parc Natural de ses Salines, es más que preocupante, y es también un signo de los cambios que han visto en esta zona desde que compraron un terreno para establecerse allí hace 42 años.
“Ibiza ya está saturada”, dice Carmen, aguja en mano. “Si ya está saturada ¿qué quieren ahora? ¿echarnos a los que estamos aquí?”.
Su marido Francisco recuerda que no es la primera vez que Aena se amplía en la dirección de su barrio, y es que en 2003 este mismo matrimonio ya se movilizó, junto con otros vecinos, para recoger firmas y detener los planes de ampliación de Aena de antaño. “Ya entonces hablaban de tapar el torrente (de sa Font) y de construir en estos terrenos”, dice Francisco, quien apunta a que “si consiguen tapar el torrente – como Aena prevé – y pasar de ahí, harán lo que quieran”.
Por eso, ambos se alegran de que el día 20 de septiembre se haya convocado una manifestación que pretende unir a la sociedad ibicenca en contra del proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza, una manifestación cuyos convocantes también se ha posicionado en contra de la actual situación de masificación en la isla, porque un aeropuerto más grande va ligado, en su visión, a una mayor explotación de los recursos limitados de Ibiza.
“Hay cosas que para mí no son necesarias en una isla pequeña como Ibiza”, señala Carmen, quien también liga esa situación de saturación a una realidad que no entiende. “¿Cómo quieres tener la discoteca más grande del mundo, el aeropuerto más moderno del mundo, pero no tienes un hospital funcional?”.
Vecinos movilizados más de 20 años después contra Aena y sus ampliaciones
José Sarmiento sale de casa con la ropa manchada de tierra. Cuando llamamos al timbre de su casa, a apenas 50 metros de las pistas de aterrizaje, le pillamos trabajando en el campo y la tierra en su ropa lo muestra. Sus arrugas y piel morena también indican que ha pasado tiempo bajo el sol. Es maestro de obra y hace unos 40 años construyó la misma casa que ahora teme perder, o que se le plante, dicho de aquella manera, un avión en la puerta.
Las noticias de los planes de Aena para aumentar la superfície del aeropuerto hacia Can Palleu, no le tienen contento, pero tampoco informado. “¿Cuándo?” pregunta ofuscado. “¿Qué van a hacer?” No lo dice con pura intriga, sino harto de la falta de información. La misma incertidumbre se traslada en las conversaciones. “Nadie nos ha explicado nada”, repiten. “Y si esta zona de seguridad se convierte en otra cosa, ¿dónde estará la nueva zona de seguridad?” Son preguntas por ahora sin respuesta, pero ya hay planes muy claros.

Hasta la fecha, las únicas informaciones sobre los planes de Aena en es Codolar provienen de dos conjuntos de documentación extraídos de dos concursos de licitación para la redacción técnica de los proyectos de ampliación, publicados en la Plataforma de Contratación Pública. En esos mismos documentos, el más importante de 156 páginas, ya se detalla extensamente la propuesta de ampliación y modificaciones en la actual infraestructura del aeropuerto de Ibiza.
Noudiari ha informado extensamente sobre el contenido de estos documentos iniciales (aquí, y también aquí, entre otros).
Aena ha manifestado que su plan no es ampliar, a pesar de que en estos documentos se prueba que sí, a través de planos, datos de superfícies, o frases literales como que “se prevé una ampliación en todas las plantas” del aeropuerto.
Se prevén 32 puertas de embarque, una zona de embarque nueva para pasajeros No Schengen y una sobredimensionada nueva sala VIP, entre otras ideas.
El eufemismo del gestor aeroportuario es que no es una ampliación, sino una modernización obligada por normativas europeas de seguridad, entre otras circunstancias.
Los vecinos de Can Palleu no lo compran. Principalmente porque hace más de 20 años que escucharon este argumento y ya conocen cómo pelea este gigante, con el beneplácito gubernamental. También porque sin tener la intención, saben al dedillo cuantos minutos pasan entre que un avión despega y luego otro, y otro, y otro. “Bff… Muchos más aviones que hace 40 años”, apunta Francisco.
En el inicio del milenio, entre el año 2000 y 2003, el entonces ministro de Fomento Francisco Álvarez Cascos (Partido Popular) ya defendió un proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza que generó conflicto social con los vecinos de Can Palleu y alrededores.
En este barrio todos recuerdan las expropiaciones que afectaron, según la hemeroteca, a unos 64 propietarios. También recuerdan las recogidas de firmas y la movilización para frenar la magnitud de aquella idea, que según su testimonio, ya implicaba expandir en construcción hacia el norte del Camí des Còdols e incluso soterrar el torrente de sa Font. Finalmente aquello se quedó en crear una Zona Restringida de Seguridad – la que ahora es visible desde el perímetro del aeropuerto en dirección a es Codolar, y que se incendió recientemente.

El propio ministro Álvarez Cascos defendió en 2003 el proyecto y la necesidad de ampliar el aeropuerto para soportar el “ritmo de crecimiento de pasajeros” de la isla. El objetivo era llegar a 7 millones en 2015, algo que se ha superado con creces, con más de 9 millones de pasajeros anuales en la actualidad, dos millones por encima de lo que dicta el Plan Director vigente del aeropuerto.
“Se ha demostrado por activa y por pasiva que el pueblo de Eivissa y Formentera no quiere la ampliación del aeropuerto”, dijo en marzo de 2003 Josep Prats a los medios insulares, tras anunciar que la Plataforma Ciudadana Contra la Ampliación del Aeropuerto había recogido 12.700 firmas de aquel entonces.
La lucha vecinal no se paró entonces. 23 años después vecinos, colectivos y asociaciones diversas se han unido en una nueva recogida de firmas, entre otras acciones.
Francisco Sánchez, secretario general de la Asociación de Vecinos de Can Palleu, celebra que las asociaciones vecinales de sa Caleta, Can Frígoles, Can Palleu, y es Rafal Trobat, también se hayan unido a las movilizaciones, así como la manifestación del día 20 de septiembre.
Hace 23 años, este Francisco también se activó para recoger firmas y de nuevo, la sombra de sus vecinos quiere agrandarse. “Nos vuelven a engañar igual que hace 20 años”, dice con hastío. Ahora, vuelve a haber una recogida de firmas contra la ampliación del aeropuerto.
Francisco vive en este barrio desde el año 90, por lo que ha visto, tanto como los demás, el cambio de esta zona y el crecimiento del aeropuerto y sus ritmos. “Tememos que este proyecto sea una estrategia más para seguir ampliando en el futuro”, dice, y por los riesgos que eso supone para estos vecinos y vecinas, espera del Ayuntamiento de Sant Josep y del Consell que se impliquen y respalden sus quejas, algo que hasta ahora han hecho con la boca pequeña y las manos atadas.
Tras una reunión con representantes de Aena, el presidente del Consell, Vicent Marí, quiso apaciguar la reacción social ante los planes de Aena, asegurando que el gestor aeroportuario les había informado de que no se realizará una “ampliación” sino una “modernización”. Se enteraron, según sus explicaciones, por la prensa, de los planes de Aena. “De momento han mantenido una posición diplomática”, dice Francisco, que pide una defensa implicada de las administraciones locales.
Este mes de septiembre, además, se prevé que el Consejo de Ministros apruebe el Documento Regulador Aeroportuario (DORA III) que establece la hoja de ruta estratégica para los aeropuertos españoles de Aena entre 2027 y 2031. Este documento habría pasado antes por la Comisión Nacional de Mercados y Competencia y por la Dirección de Aviación Civil. Es el eje de los presupuestos de inversión futura en Ibiza de Aena, que de todos modos, ya ha iniciado el camino técnico para realizar estas obras.
Ahora, el secretario general de la asociación de vecinos de Can Palleu explica que la preocupación no solo existe por una futura ampliación.
“En 2024 ya denunciamos que el aeropuerto estaba vertiendo aguas contaminadas al torrente de sa Font”, explica, lamentando la falta de consecuencias. Recientemente, han vuelto a denunciar, tal y como informó Noudiari, que Aena vierte aguas contaminadas a este torrente, dentro del Parc Natural de ses Salines, y este mismo agosto el Ayuntamiento de Sant Josep precintó la playa de es Codolar por niveles altos de bacteria E.coli y eterococos en la zona de desembocadura del torrente.
Por ello, vecinos implicados y asociaciones medioambientales se han unido para reclamar explicaciones e implicación institucional. Ante estas denuncias, Aena admitió, en respuesta a preguntas de Noudiari, que la depuradora del aeropuerto no funcionaba óptimamente. Por ello, el Govern balear mantiene un expediente de investigación abierto a Aena, para discernir si el gestor aeroportuario ha cometido o no un delito medioambiental.
“Ibiza era una isla paraíso, es una isla discoteca, y al final, si no hacemos nada será una isla de mierda”, lamenta con frustración Francisco, minutos después de ver en la pista del aeropuerto de Ibiza un camión de riego que teme, utilice agua mal depurada –y por tanto contaminada o incluso clorada – que acabará filtrándose al torrente, como ya están viendo.
Por ello, espera que el día 20 de septiembre muchas personas acudan a la manifestación y pidan poner freno, de nuevo, a una nueva ampliación del aeropuerto de Ibiza.







Lo que volen és lo de sempre. Creixer sense parar per donar sous as que cada vegada en volem més.
Fer-nos creure que així guanyarem més.
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No fa falta pensar-ho gaire.
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Si este año que estamos a la vuelta de las elecciones no nos escuchan no lo harán mas ya…. Es lo único a lo que prestan atención, y a los billetes que si no se embolsan unos se los embolsarán los otros haciendo lo mismo, después de criticarse sin fin. Bienvenidos al circo de la potítica.