En un contexto que ya venía marcado por la denuncia de vertidos fecales por parte de la depuradora del aeropuerto de Ibiza en el Torrent de sa Font, cuyo cauce desemboca en es Codolar, dentro del Parque Natural de ses Salines d’Eivissa i Formentera, llegan a nuestra redacción unas imágenes de camiones de aguas residuales procedentes de la citada depuradora, ‘regando’ una parte de los terrenos del perímetro del aeropuerto, dentro de la zona de Aena.
Un camión cisterna de una conocida empresa realiza labores de aspersión de agua que ha cargado previamente en la EDAR aeroportuaria. Según los denunciantes, se trataría de agua «con un nivel de tratamiento insuficiente», similar a la que ya habría llegado al entorno de ses Salines en episodios anteriores.
Aena lo niega por completo y dice que es apta para el riego.
La versión de los denunciantes
Quienes han hecho pública esta denuncia sostienen que el agua que se está esparciendo sobre las fincas —terrenos perimetrales expropiados en su día— no cumple con los parámetros exigidos para su uso en riego, al igual que la que llegó en forma de vertidos a es Codolar, en pleno Parque natural de ses Salines, y que su aspersión continuada supone un riesgo para el entorno, em general, y más teniendo en cuenta que todo se encuentra dentro de un espacio natural protegido.
Aena, por su parte, consultada por este medio, rechaza que se trate de aguas residuales sin depurar o deficientemente depuradas. Según la respuesta oficial trasladada por la entidad, las imágenes corresponden a agua previamente tratada en la instalación de depuración del propio aeropuerto.
Esa agua regenerada, explican, se recoge mediante cubas y se destina al riego de zonas del recinto aeroportuario, dentro de los usos que tiene autorizados. Aena enmarca esta práctica en sus medidas de gestión del agua regenerada, cuyo objetivo —afirman— es optimizar su aprovechamiento y garantizar una correcta gestión del agua almacenada.
La compañía insiste en que en ningún caso se trata de aguas residuales sin tratar, y precisa que las aguas que sí requieren tratamiento adicional son derivadas a la depuradora de Can Bossa.
Los denunciantes remarcan, por su parte, en que la situación se enmarca dentro de un problema más amplio de gestión de las aguas residuales del aeropuerto, que ya ha motivado el cierre cautelar de tramos de playa en es Codolar en semanas anteriores por parte del Ayuntamiento de Sant Josep, tras detectar niveles altos de bacterias fecales.
Un conflicto que se repite
Este nuevo episodio se suma a la controversia abierta desde principios de agosto, cuando once entidades sociales, ecologistas y vecinales denunciaron públicamente vertidos de la depuradora del aeropuerto de Ibiza en el Torrent de sa Font, apoyándose en varias campañas de muestreo realizadas por un laboratorio autorizado.
Aena, en su respuesta a aquella denuncia, admitió que en momentos puntuales de picos de consumo o de saturación de los aliviaderos puede escapar agua ya tratada hacia el exterior, aunque apuntó también a que otras instalaciones situadas a lo largo del recorrido del torrente podrían estar originando vertidos ocasionales.






