Un hombre de 46 años ha sido condenado a cuatro de prisión por abusar sexualmente en varias ocasiones de su ahijada cuando la niña tenía 13. Los jueces consideran probado que al menos cuatro veces hizo tocamientos a la niña aprovechándose de la confianza que los padres tenían en él, que es su padrino, y que convivía con ellos en una casa de Formentera.
La condena, dictada por los magistrados de la sección primera de la audiencia provincial de Baleares, se basa fundamentalmente en la denuncia de la menor, que los jueces consideran coherente y veraz, y en los testimonios de la familia y los profesionales que han tenido contacto con ella, y que advierten de cambios de comportamiento y sintomatología “compatible con una situación de abuso sexual”, según explica la sentencia, fechada el 4 de febrero y que condena hechos ocurridos cuatro años atrás, en la primavera de 2022. El condenado, por su parte, siempre ha negado las acusaciones.
La Fiscalía acusó al hombre por agresión sexual continuada y pidió cinco años y medio de cárcel y una indemnización de 12.000 euros. La familia de la niña se adhirió a la petición fiscal y, finalmente, la condena de prisión ha sido de cuatro años por abuso sexual continuado (entre abril y junio de 2022) y la cantidad en concepto de responsabilidad civil de 10.000 euros.
Los jueces explican que en la casa de Formentera, en dos ocasiones, el acusado manoseó a la menor en la zona del pecho con la excusa de comprobar si tenía fiebre. Otra vez, estando con la niña y su familia en una playa de la isla, según la niña, su padrino introdujo la mano por debajo de su toalla y le tocó el muslo en una zona cercana a su parte genital, ante lo cual la niña se alejó.
Finalmente, en una cuarta ocasión, en junio de 2022, mientras la menor hablaba por teléfono metió la mano por debajo de su blusa y le tocó el pecho, ante lo cual la niña le gritó y arrojó el teléfono móvil al suelo y se alejó del lugar.
Para cometer estos actos, resalta la condena, el hombre se aprovechó de la estrecha relación de amistad que le unía con la familia, una situación que a la niña le ocasionó angustia, temor y desasosiego, por lo que fue tratada por la Unidad de Terapia de abusos infantiles desde febrero de 2024 hasta septiembre de 2025.






