La historia de Modu, el senegalés sin papeles y sin techo que se jugó la vida ayer para apagar el incendio de una vivienda en el carrer Guipúzcoa, ha corrido como la pólvora — nunca mejor dicho — por las redes sociales de Ibiza. Publicada ayer por Noudiari, la noticia ha generado una oleada de comentarios en redes en la que vecinos, turistas y testigos del suceso reclaman que su gesto no se quede solo en un titular.
Uno de los testimonios más detallados es el de David Boushel, residente en Londres, que se encontraba en Pinet Playa cuando empezó todo. Boushel relata que él y otros bañistas repararon primero en el humo y después en las llamas. Varios vecinos bajaron con extintores, pero fue Modu quien, sin ningún equipo de protección, se quedó solo en el patio trabajando bajo un calor intenso hasta controlar el fuego. En su relato, Boushel subraya que sin la intervención de Modu el bloque entero podría haber ardido, dado el fuerte viento que soplaba esa mañana, y que había todavía muchos ocupantes en los pisos superiores. Cuando el fuego quedó controlado, cuenta, los vecinos reunidos le dedicaron un gran aplauso mientras él se alejaba con calma, «un héroe absoluto», en sus palabras.
Otra testigo, Emma Bonet West, describe cómo vio a Modu saltar la valla en pantalón corto y sin camiseta, manguera en mano, «sin pestañear», pese al riesgo de quemaduras o inhalación de humo. «Espero que este acto ayude a que tus papeles se tramiten con más agilidad. Te lo has ganado», escribe.
Unos jóvenes le grabaron después de los bomberos «rematasen» su trabajo, en tono humorístico le alaban por su valentía:
El reclamo de un reconocimiento para el héroe se repite en decenas de comentarios más. Guillermina Sais destaca que personas como Modu «siempre son las primeras en ayudar […] porque saben ponerse en el lugar del que sufre».
Leo Marmol pide directamente que «la administración lo tenga en cuenta» y le prioricen papeles, trabajo y vivienda. Catalina Coll Marí escribe: «espero y deseo que, como has salvado una casa, tengas una pronto para vivir». Y Martin Ford, que dice haber trabajado en servicios de emergencia en el Reino Unido, considera que Modu «se merece una condecoración al valor».
Hay que recordar que cuando Modu entró en la terraza, el incendio estaba así de virulento:
No faltan tampoco mensajes racistas, habituales tristemente cada vez que se habla de migrantes en un medio de comunicación, incluso en un acto heroico como este. Pero la mayoría de las voces coincide en un mismo punto y es que el gesto de Modu merece una respuesta concreta por parte de las instituciones, no solo aplausos en las redes.
Por ahora, Modu sigue durmiendo al raso en la playa de Punta Pinet, donde vende gafas de sol y ayuda con las hamacas mientras espera resolver su situación administrativa.






