Alrededor de una veintena de trabajadoras y trabajadores del sector textil se han concentrado este viernes frente a la tienda de Zara Home, en la avenida Bartomeu Roselló de Ibiza, para mostrar su rechazo al preacuerdo estatal del convenio de comercio textil y calzado.
La movilización, convocada por el sindicato UGT, ha reunido a empleadas y empleados de distintas marcas que han hablado en nombre de las plantillas afectadas en Ibiza, que son las de Inditex (Zara, Zara Kids, Zara Home, Oysho), Mango y el grupo Tendam (Women’secret, Springfield), entre otras grandes empresas del sector.
Rechazo al preacuerdo estatal
El motivo de la protesta es el preacuerdo firmado a nivel nacional por las patronales del sector junto a otros sindicatos, que según denuncian desde UGT “aleja las condiciones laborales de la realidad de territorios como Baleares”.
“Se pretende igualar los salarios en toda España durante los próximos tres años. Eso, en un lugar como Ibiza, es completamente inviable”, ha explicado Belén Sánchez, portavoz de las trabajadoras durante la concentración.
Desde el sindicato advierten de que, en la práctica, esto supondrá una congelación salarial, ya que los sueldos no se actualizarían al ritmo del coste de la vida. “Si el precio de la vida sube, el sueldo tiene que subir. No nos lo pueden congelar”, ha insistido.

Salarios actuales y pérdida de poder adquisitivo
Actualmente, según datos aportados por las trabajadoras, un dependiente en el sector percibe entre unos 19.000 y 23.300 euros brutos anuales en 15 pagas, dependiendo de la antigüedad, mientras que los responsables de tienda rondan los 26.000 euros brutos anuales.
“Ya estamos haciendo malabares para poder vivir en Ibiza con estos salarios. Si los congelan, será imposible”, señalan.
Uno de los puntos clave de la protesta es el impacto específico que tendría este convenio en Ibiza, donde el coste de vida —especialmente el de la vivienda— es muy superior al de otras regiones.
“Un estudio puede costar entre 1.200 y 1.500 euros al mes. Hay habitaciones por 800 o 1.000 euros. Con estos sueldos, es inviable”, denuncian.
Además, recuerdan que el sector ya sufre dificultades para cubrir plantillas, en parte porque la hostelería ofrece mejores condiciones económicas. “La gente se va a la hostelería porque paga más. Si empeoran nuestras condiciones, directamente no habrá contrataciones”, advierten.
En Baleares, los trabajadores habían conseguido mejoras como un plus de insularidad en verano para atraer personal, pero temen que este tipo de complementos desaparezcan con el nuevo marco estatal.
Riesgo de pérdida de derechos laborales
Más allá del salario, los trabajadores alertan de que el preacuerdo puede suponer la pérdida progresiva de derechos consolidados.
“Podemos perder permisos retribuidos, días de asuntos propios, ajustes de jornada o medidas del plan de igualdad”, ha señalado Álvaro Plaza, representante sindical.
Según explican, a medida que caduquen los acuerdos actuales, podrían ser absorbidos por las nuevas condiciones, “empeorando notablemente la calidad de vida laboral”.
Hasta 400 trabajadores afectados en Ibiza
La protesta pone el foco en la magnitud del impacto en la isla. Solo en Ibiza, estiman que entre 300 y 400 trabajadores del sector podrían verse afectados (cifra de plantilla durante la temporada de verano).

“Solo de Zara podemos ser más de 100 personas contando refuerzos de temporada y almacenes. Si sumamos todas las marcas, el número es muy elevado”, explican mientras están concentrados en una calle que, además, suma prácticamente todas las tiendas de las grandes cadenas afectadas, junto con Ignasi Wallis.
Posibles huelgas y cierre de tiendas
Los convocantes no descartan endurecer las movilizaciones si no se frena el acuerdo.
“Si esto sigue adelante, planteamos ir a la huelga e incluso cerrar tiendas en Ibiza”, han advertido.
Por el momento, esperan avances en la negociación del convenio autonómico de Baleares, cuya próxima reunión con la patronal está prevista para el 20 de abril.
“Queremos negociar, pero también queremos garantías. No podemos permitir que se pierdan derechos ni que se congelen salarios en un lugar donde vivir ya es extremadamente caro”, concluyen.






