El coordinador insular del Partido Animalista PACMA en Ibiza, Olivier Hassler, ha expresado su malestar tras el accidente ocurrido este domingo en la desembocadura del río de Santa Eulària, en el que un carro tirado por un caballo volcó mientras cruzaba una zona de paso estrecho, tal y como informó Noudiari.
Según las primeras informaciones, el conductor del carro podría haberse equivocado de recorrido, accediendo a un paso más limitado de los esperado. Tres personas resultaron heridas como consecuencia del siniestro: el conductor sufrió la dislocación de un hombro, otro pasajero sufrió una fractura en un brazo y una tercera persona se realizó un corte en el mentón. Otra cuarta pasajera resultó ilesa.
A pesar de las heridas iniciales, el propietario actuó rápidamente cortando el arnés ligado al caballo, que no sufrió daños mayores. Testigos en la zona apuntaron a que la maniobra fue una «imprudencia» dado que el paso era muy estrecho, con un desnivel muy cercano a un barranco en un lateral.

Desde PACMA denuncian que «la tracción animal continúa generando situaciones de riesgo y explotación, no solo para los animales implicados, sino también para las personas».
Para la formación animalista este suceso «evidencia que el uso de caballos con fines turísticos, recreativos o bajo el amparo de tradiciones constituye una práctica anacrónica».
Por todo ello, piden que el accidente sirva como «punto de inflexión» para abrir un debate social sobre la continuidad de estas prácticas en Ibiza, e insisten en que no puede justificarse el uso de animales «como herramientas de ocio o reclamo turístico cuando existen alternativas plenamente seguras sin uso de animales».
El uso de caballos está muy establecido en las celebraciones festivas de Ibiza, tales como fiestas patronales, que siempre incluyen desfiles de collas de baile payés, con bailadores, bailadoras, sonadors, vecinos y autoridades montados sobre los carros que forman parte del imaginario rural y patrimonial de la isla.
Desde PACMA informan de que están estudiando posibles acciones legales y administrativas en relación con este incidente, con el objetivo de depurar responsabilidades si correspondiera y promover medidas que eviten la repetición de hechos similares.

Finalmente, instan a las administraciones públicas competentes a revisar las autorizaciones, controles y condiciones en las que se desarrollan este tipo de actividades, avanzando hacia su prohibición definitiva como ya se está haciendo en otras ciudades españolas.
Irregularidades en la instalación de refugios para lagartijas en Sant Josep
El partido animalista PACMA también ha criticado hoy la reciente iniciativa del Ayuntamiento de Sant Josep para instalar refugios destinados a la protección de la lagartija pitiusa, advirtiendo de que la ejecución del proyecto presenta importantes carencias técnicas, participativas y legales que deben ser corregidas con urgencia.
Según traslada la formación política, diversas entidades de protección animal habían elaborado previamente un censo no oficial de colonias felinas, con localización detallada, que no habría sido tenido en cuenta en la planificación municipal. Desde PACMA consideran especialmente grave esta omisión, dado que dichas colonias estaban ya asentadas con anterioridad al inicio de las actuaciones.
Asimismo, señalan que el propio Ayuntamiento habría encargado un mapeo específico a una entidad conservacionista, cuyos resultados no se han integrado adecuadamente en la ejecución final del proyecto. A juicio de la formación, esta falta de coherencia entre estudios técnicos y actuación pública evidencia deficiencias en la toma de decisiones.
La formación indica que esta situación podría contravenir un conflicto con la Ley de Protección Animal, que reconoce a los gatos comunitarios como parte de la fauna urbana y exige su protección, censo y gestión integral. Por ello la formación pide una revisión del proyecto de refugios en plena coordinación con los estudios técnicos disponibles, evitando conflictos con otras especies autóctonas.






